Publicado: 8 de Mayo de 2015

El look Bob es un gran clásico de la peluquería. Las mujeres lo adoran, sin ninguna duda es un corte sencillo pero nada aburrido, corto pero con muchas posibilidades. La tendencia del momento es llevarlo más largo por los lados y corto por detrás, a la altura de la nuca. Pero ¿a qué tipo de cabello le sienta bien? Os lo explicamos.

El look bob original llega hasta la barbilla  y tiene los contornos muy definidos. Es uno de los peinados más llevados en el mundo porque es muy fácil de conseguir y de mantener. Con el paso de los años, ha ido adoptando diferentes larguras, del lóbulo de la oreja hasta los hombros, para irse adaptando a las proporciones de todos los rostros. Sucede lo mismo con la nueva tendencia Bob, larga por los laterales y más corta por detrás.

Si el rostro es alargado,  favorecerá un look bob lo más corto posible,  ayudará a encuadrar el rostro. Se puede escalar un poco para que tenga más vida. Un look bob de líneas suaves favorece a los rostros más angulosos. En cuanto a los rostros redondos, les sentará de fábula un look bob más largo, con un poco de volumen a los lados de la cara.

Es un peinado que está en boca de todos y, muy pronto, será secundado por muchas. La Reina Letizia ha cambiado de ´look´ y esto no pasa inadvertido para nadie.

El acierto o desatino de la reina es objeto de comentarios, de chismorreos de peluquería y de corrillos sobre moda. Pero al margen de seguidores o detractores, con toda seguridad lo pondrá de moda...otra vez, porque el corte ´bob´ no es nuevo.

Su origen se remonta a la Primera Guerra Mundial cuando las enfermeras comenzaron a utilizar el pelo más corto por cuestiones de higiene. Al terminar la contienda, Irene Castle, una bailarina de salón estadounidense, conocida por revivir junto a su marido Vernon Castle la popularidad del baile moderno, popularizó un peinado que marcó tendencia, algo a lo que contribuyeron otras celebridades de la época como la actriz Louise Brooks.

Tal fue la aceptación que tuvo semejante corte de melena, que en la década de 1920 se convirtió en el peinado simbólico de las ´flappers´, mujeres de clase media que no seguían convencionalismos ni se comportaban bajo las normas sociales al uso: bebían, fumaban, tenían relaciones sexuales ocasionales, manejaban automóviles y asistían a clubs de jazz y espectáculos de ´vaudeville´. Su estética se basaba en peinados cortos, ropa atrevida, sombreros y lazos para adornar el cabello.